domingo, 28 de noviembre de 2021

Creación, amor, resistencia

 

Claro que sé quién es. He estado bajo su cuerpo, pegado a su piel. Hemos sincronizado nuestras respiraciones, me ha hecho suspirar con tan solo sentir sus caricias y he jadeado cuando su alma ha rozado mi ser. Me he llenado de su aroma, me ha hecho vibrar con su mirada y su nombre se ha derramado por mis labios como gotas de miel. Su abrazo era como el primer contacto con el agua caliente en una mañana fría y su voz tenía la suavidad de la brisa estival. Lloré cuando nos separamos, si, pero cuando a día de hoy vuelvo a ver su sonrisa, un poquito de todo lo que he descrito recorre mi espalda y se posa en mis hombros, como el sol en invierno.

martes, 19 de enero de 2021

Animales de chocolate

 

 Echo de menos a mi amiga Silvia. Era una muchacha a la que conocí cuando frecuentaba un foro donde mi presencia fue muy olvidable, encajaba con poquísimas personas del lugar y con el tiempo fui encajando con aun menos. El caso es que con ella fue diferente. Dio la casualidad de que éramos de la misma ciudad y empezamos a charlar, lo que llevó a acabar quedando un día para tomar unas cervezas y descubrimos que nos caíamos genial. El resto del foro pensó en alguna ocasión que estábamos liados, pero nada más lejos de la realidad. Se fue forjando una amistad carente de pasión física pero no por ello menos intensa. Era muy divertida, una cosa que hacíamos era quedar en mi piso de estudiante o en su casa para hacer una cata de cervezas que no hubiésemos probado antes para seguidamente salir de fiesta e ir por los locales pidiendo que nos pusieran la música que nos gustaba. Echo muchísimo de menos aquellos tiempos, de verdad que fue muy divertido. Incluso recuerdo la vez que nos encontramos con una amiga suya y su nueva pareja, nos unimos a ellos y acabamos de camino al hospital porque la amiga se había pasado muchísimo bebiendo. El novio era un personaje, ninguno supo dónde acabó aquella noche tras intentar pelearse con los taxistas (en serio, se quería pelear con todo el mundo ese chico). Yo terminé yendo a mi casa y a la hora o así llamaron a mi telefonillo para pedirme asilo, mi amiga y su amiga. Me dejaron una nota que aún conservo, dándome las gracias por no dejarlas tiradas en la calle y hasta darles mantas para dormir en mi sofá. Luego nos reíamos recordando esas cosillas. La primera vez que quedamos también incluimos chocolate en la cata, pero no sentó muy bien y por ello fue la última. De ahí salió una idea de crear animales que estuviesen hechos de chocolate por completo. No chocolatinas, animales vivientes. La pena es que, pensábamos, los extinguiríamos a mordisco limpio. 

Silvia quería hacerse una chaqueta que tuviese pegada la colección de chapas de cervezas raras más grande posible. Recuerdo haber estado años acumulando chapitas, intentando no doblarlas mucho a la hora de sacarlas de la botella, para dárselas en cuanto pudiésemos vernos de nuevo. Estuvo un tiempo trabajando fuera y entre eso y algún asunto personal con una pareja a la que yo no le gustaba mucho, la cosa se fue enfriando. Pasó el tiempo y alguna vez hablamos, incluso quedamos...Pero no pudo ser. A las amistades a veces le pasa esto, se enfrían con la distancia y las circunstancias y al final quedan en un recuerdo agradable de dos personas que tomaron caminos separados en sus vidas. Quiero pensar que ella también atesora con cariño algunos de esos recuerdos.