domingo, 17 de noviembre de 2013
Stones
Ocurrió en la estación de autobuses. El chico la vio sonreir varias veces y no pudo evitar acercarse a ella.
- Perdona, solo quería decirte que tienes una sonrisa preciosa.
Ella le miró, confusa.
- Si claro, como si pudiera con esto - la chica mostró los brackets que llevaba, para luego mirar a aquel extraño por encima de sus gafas.
- Se puede. Es tu alma la que sonríe, y dice muchas cosas sobre ti.
- ¿Y qué dice mi sonrisa?
- Que eres una tormenta de pasiones. Tu sonrisa es un destello de alegría que se transmite dejando en tu rostro una estela de paz. Es como si tu vida te hubiese enseñado a sonreir desde lo más profundo.
- ¿Y la tuya? ¿Qué dice tu sonrisa?
- Hay...Hay almas que han olvidado cómo sonreir. Mi autobus ha llegado, tengo que irme. No dejes de sonreir.
Sin esperar respuesta, él subió al autobus, dejó su equipaje en el asiento contiguo y se puso a escuchar música. Jamás volvió a verla.
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