En ocasiones siento como si mi vida fuese una constante caída al vacío. Encuentro la felicidad en pequeños momentos, de forma que parece que puedo agarrarme a algo para dejar de caer. Puede ser algo que haga, que me ocurra o incluso una persona. Acaba tan pronto como me percato de que aquello a lo que estoy agarrado cae conmigo. Todo en el silencio que reina en el vacío.
¿Me lancé yo?

No hay comentarios:
Publicar un comentario