Conseguí entenderlo. No es que haya dejado de caer, es en lo que se transforma la sensación de estar en caída libre desde hace tanto. Dejas de sentir el aire apartándose, ya no percibes ningún punto de guía para saber hacia dónde caes, cuando te vienes a dar cuenta tan solo estás en la oscuridad, flotando en completa soledad en medio del vacío, ingrávido. Pero caes, aunque no lo sientas así, caes. Mi caída libre no parece tener fin. Quiero llorar y no puedo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario